Desconfianza que descarrila en todo sentimiento, sensaciones de olvido, abandono, bloqueo. Desequilibrio gris nacido por un Te quiero.
Llegamos tan lejos y tan alto con esos sutiles mantos, colchones de promesas sin plumas de verdades, ciegos de cumplidos y fachada de humedades.
No hay cielo sin amantes que quieran alcanzarlo. No hay revolución sin soñadores que quieran lograrlo. No hay un nosotros si no quieres dibujarlo.
Siempre fieles a hacernos daño; una sonrisa a tiempo, una lágrima al año.
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