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Aún sostenido un sol acaricia tu espalda.

Me pregunto que haces escribiendo otra vez. Sabes escucharme... si, sabes... entonces desnúdate. Siente mi rabia al recordarte por no saber apreciar qué te llevó a enmudecer ante mi, o ante cualquier signo de honradez.
Ven, siéntate y esculpe sobre mi toda promesa que dudé al incumplir. No te supliqué, no querías verme complacer ante nadie y menos anti ti pero tú decidiste hacerme creer que lo valía de por si. Joder. 
Nada me para ahora, salvo tú al no ser. Pero todo lo creo, lo parece, lo siento de verdad desde el verbo forzar a extender mi brazo y retorcer tu peculiar delgadez poética, no literaria esta vez. 
No dejo espacio alguno entre mis versos, ya tengo suficiente con la hoja en blanco que aún espero ver arder bajo tu puño y letra distanciados a su autor, acariciados por su musa, sin entender.
Apagado el espectáculo nada resplandece salvo el autor fumando fama a las puertas de la competida cima, allá arriba, donde nace de la poesía, tu voz. 
Un solo asiento vacío visto desde el cierre de un libro ante una apuesta de sol, solamente ocultando la ironía de haberte abrazado alguna noche de espesor amargo, deslizado hasta el blues que desprende una noche... 





Blues... apagándose bajo mi mirada, fotografiando la sensatez.... Eras Blues(..)

1 comentario:

  1. ¡¡ MUCHISIMAS FELICIDADES !!
    Te preguntas: ¿ que haces escribiendo otra vez?
    Yo me pregunto: ¿ que seria si no hubiera otra vez?

    No me cabe imaginar una manera de disfrutar de la lectura a la que me tienes atada que no salga de ti.
    Gracias por estos momentos que te brindas a compartir.
    Gracias por regalarme parte de ti.
    Gracias por que aun sabiendo
    escuchar sabes ser tu misma.
    Gracias por " ESTAS DIECIOCHO PAGINAS DE TU VIDA ".
    Gracias por ser tu MI HIJA.

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