Hola viejo amigo. Parece que nos va mal de nuevo a los dos.
Lo siento de verdad, incluso desearía esperar no haberte perdido. ¿Tanto tiempo llevo fuera?.
Qué pálido estás.
No tengo excusas, ni tiempo. Mírame anda, ambos sabemos que no nos queda nada por contar.
Te prometo que esta vez me quedo, que he conocido al de verdad. Créeme cuando te digo que no soy tan diferente y tampoco estoy ahí arriba, en tu pedestal. Que soy como tantas otras, que necesitan echar de menos para valorar.
Entiendo que no quieras hablarme, pero tú me enseñaste a ser tan cabezota como un folio en blanco delante de un despertar.
Si, he vuelto. Y ahora te quiero un poco más.
Eras tú del que siempre te he hablado, eras tú ese futuro pactado. Eras tú viejo amigo el que un día me conoció y nunca me llegó a soltar.
Disculpa si te escribo, no conozco otra forma de amar.
A ti Metalizado. A ti que me diste alas para volar.
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