Me preocupa llegar a ser cómplice del asesinato a mi humanidad, pues moriría entre indiferencia si a algún enriquecido alto cargo lo llegasen a matar.
Llevaron mi moral contra el paredón. Una clase obrera dividida entre las marionetas ignorantes que aun no pasan hambre y todos aquellos que no encienden un televisor.
Veo como se derrumba mi futura educación, soy testigo de una sociedad engañada y condenada a la más profunda represión.
Pero la presión sobre el sentimiento de "Neocontinuidad" es aquel barco que se hunde y todos los botes ya tienen un nombre. Aquél que, en una continua lucha social, llegaste democráticamente a votar.
No importa donde lleguen mis palabras, dejaré que se disuelvan entre el murmullo de los demás. Pues pronto no serán más que la huella que dejó una persona que se cansó de ser, para ellos, una cifra más.
¡Magnífico!
ResponderEliminar