Nos perdió el norte, y aprendió que la incertidumbre a un suspiro del si me besaras lo puede todo. Se que en noches como esta nada estará a la altura de la canción que nace del septiembre en que dejaste la copa a medias, las cuales rompiste con la mirada y rajaste mordiendo, de Do a Mi, sobre la curvatura de mi pierna. Y ella te rodeaba, lo ansiábamos a la velocidad a la que se escapa el rubor al viento que eleva caprichosamente el vuelo de una falda. Roja, que detona una sonrisa y mata a bocajarro.
Supe que antes de mi ya lo había hecho la primavera con los cerezos, los versos con la poesía, el amor con la distancia, las ganas a carcajadas, nos sobrevolaron.
Y tú me querías, tarareando semidesnuda camino de tu cocina, donde fuimos uno tantas mañanas arrastrados por la rabia mutua hacia la melancolía.
Porque los enamorados, los patriotas y hasta la benemérita ya tienen día. Hagamos de este invierno lo que hacen tus labios con este tributo a la poesía.
Me a encantado como la gran mayoria de tus entradas, sinceramente sin palabras, lo unico que me sale es que es precioso y poco mas enserio sin palabras
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